
Matthew Williamson celebra su regreso a la
London Fashion Week convertido en el hijo pródigo de la moda británica, el hombre que ha descubierto un estilo propio, una identidad que ha logrado popularizar.
Los estampados pasaron a la historia, una de sus señas de identidad, quedó por el camino en beneficio de una construcción más trabajada y una gama cromática mucho más brillante y sofisticada... sexy.
El color se mezclo con una interesante inspiración animal, la de

los erizos, convirtiendo en algunos casos algunas piezas en metáforas de este puntiagudo animal.
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