


En el año 1978, Thierry Mugler decidió hacer sus propias
fotografías y el resultado cosechó tanto éxito que fotógrafos como Peter Lindbergh llegaron a elogiar ostentosamente la fotografía de Mugler.


Ahora, décadas más tarde, el celebrado diseñador confía su campaña en Miguel Reveriego aunque sigue desarrollando su faceta como fotógrafo. Dejando de lado esta curiosa anécdota, sus colecciones todavía destilan la impronta que creó Mugler durante sus inicios, las proporciones, la osadía, una espectacular puesta en escena a la que este verano acompaña con una paleta de color vibrante y una interesante mezcla entre la sutileza y la fuerza.