
Sofía Pastor y
Carlos Redondo son los diseñadores que conducen la marca
Curium. Se conocieron mientras estudiaban diseño en
ESDI. Luego sus trayectorias profesionales fueron por diferentes lados.
Sofía proviene de firmas como
Massimo Dutti y
Lydia Delgado, donde ha trabajado en el departamento de diseño de sastrería y vestir. Y
Carlos, por su parte, ha sido asistente de
Martin LaMothe,
Miró jeans y
Kostas Murkudis (Berlín).
Finalmente, el año pasado se unieron y decidieron formar
Curium, una firma que trata de indagar sobre una nueva sexualidad reubicando el papel del hombre en un mundo en constante evolución dónde los patrones de lo masculino empiezan a tomar una nueva dirección.

Su colección se inspira en el mundo fetichista, “
Hemos tomado referencias del sadomasoquismo llevadas a un terreno sofisticado, pero muy sensual a la vez. Los materiales y las imágenes de las cuáles partimos nos han inspirado para desarrollar pieles con acabados plastificados. Hemos desarrollado diferentes técnicas para los nuevos accesorios”.
Los diseñadores consideran que la inspiración es una evolución continua, “
Van surgiendo ideas para la colección siguiente a medida que vas trabajando la anterior. A partir de ahí empezamos una búsqueda bibliográfica con imágenes, películas y material físico que nos puede ayudar a centrar el concepto”. Eso sí, siempre acompañados en esta tarea de algo de The Smiths, Blondie o Moby.
Su

próxima colección primavera-verano está pensada para un hombre metabólico, esbelto y delgado. El colorido de la colección consta de blanco, crema, negro, varios tonos de grises y turquesa/agua como color contrastado. En cuanto a tejidos abarca desde algodones a sedas, linos y ramios para sastrería, y algodones seda y voiles de algodón para la camisería. Los tejidos vaporosos contrastan con géneros rígidos de tacto frío creando un juego de transparencia y opacidad. La colección llena de detalles sutiles y acabados exquisitos, se completa con accesorios de piel en tonos negros, grises antracitas y marrones oscuros.
Estos jóvenes diseñadores, que tienen en
Neil Barrett su fuente de inspiración, están trabajando muy duro para consolidar su proyecto. De momento, no se cierran a ningún mercado, ni a ninguna colaboración y si tienen un deseo para el 2010 es seguir trabajando.